Vengo de recorrer este arenal
prodigioso arsenal mundano
la mano hurgó entre los granos los versos
tantos y tantos dejados al viento al sol al rocío y a la luna
que su música me sigue enamorando
hay días en que el desierto me puede
días de lágrimas polvorientas
como esas tormentas que bailan entre las dunas
vengo de recorrer esos abruptos y melancolías
con la cortina del silencio a mis espaldas
con la miel encriptada entre sus arcos
como un sagrario en donde el paso se alivia
hay días en que la niebla me puede
días de manto y soledad paridas
con esas cumbres que señalan mi origen
vengo de recorrer esta agua
con la sed del que siempre necesita
con la ilusión desnuda como el primer día
con esa utopía del hombre por su futuro.
Lichazul
babosadas
prodigioso arsenal mundano
la mano hurgó entre los granos los versos
tantos y tantos dejados al viento al sol al rocío y a la luna
que su música me sigue enamorando
hay días en que el desierto me puede
días de lágrimas polvorientas
como esas tormentas que bailan entre las dunas
vengo de recorrer esos abruptos y melancolías
con la cortina del silencio a mis espaldas
con la miel encriptada entre sus arcos
como un sagrario en donde el paso se alivia
hay días en que la niebla me puede
días de manto y soledad paridas
con esas cumbres que señalan mi origen
vengo de recorrer esta agua
con la sed del que siempre necesita
con la ilusión desnuda como el primer día
con esa utopía del hombre por su futuro.
Lichazul
babosadas