En este despertar con nieblas y melodías
estamos rodando
como si hubiese pasado un ángel entre nosotros
como si hubiese pasado un ángel entre nosotros
tiembla el cielo
tiembla el suelo
tiembla lo forjado
ahora soportamos mejor el frío
el mañana siempre es una esperanza
está rara la primavera que nos viste
casi es un chiste de sí misma
veo la cordillera en blanco
como esperando ser conquistada
allí inmaculada
allí elevándose orgullosa
como una diosa austral inmutable
apenas asomamos con identidad
aún estamos en pañal de infante
miro hacia el Oriente memorial
ellos son señal de lo pobre que es mi respiro
y suspiro creyendo en la posibilidad de reencarnar
haciendo de mi caminar una vereda atávica
podría perderme en aquellas arenas
en esas almenas que coronan
aquellas pagodas
y hasta en las estupas sin problema
y veo que es todo un mismo barco
y siento un contento que supera este decir
mi alma rebosa de sonidos y colores
los caracoles lo saben y custodian.
Lichazul
caleidoscopio