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lunes, 9 de abril de 2018

Equinoccios citadinos

Estuve buscando esa canción que me da vueltas
mi mente la tararea constante
esa disonante melodía blusera
será que la cremallera de mis sentidos se trabó
porque no encuentro la voz
ni el nombre pertinente
me voy en la corriente del día azul
hoy es el ruido lo que gobierna
estoy harta de reyertas pacatas
aunque busque la lata que incendia los muros

hoy es un momento duro de graffitis suspendidos
mi gris sobrevuela alamedas
torpedea maquinarias civiles
en el atril de la memoria solo calzan testamentos
voy por esto o lo otro
como en el juego de la lengua mordaz
un rap que destila nomenclaturas urbanas
la basura surge y apesta como nosotros
sembradores de pocilgas y covachas
cuantas muchachas con epidemia de modelo
luceros que menguan  fueros  maternales

estuve buscando el tema en la playlist
pero vano fue el reconocimiento
lo lamento
hoy fue un día para panal casi extinto
equinoccios citadinos intentando zumbar.

Lichazul
del corazón y otras locuras

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Todos tus poemas son buenos.
Ya sabes que me gusta mucho como escribes.
Pero hay días que logras la excelencia.
Una maravilla!!!


Besos.

Elisa Alcántar dijo...

besos Toro

Mavi dijo...

Decididamente...no te sienta bien la Primavera de aquí...Otoño ahí.
pero te beso fuerte por que te quiero Elisa.
Mavi

Elisa Alcántar dijo...

otro abrazo para ti
acá el otoño es maravilloso :)
no sé allá, nunca he viajado fuera del país

Alfonso Saborido dijo...

Me gusta el poema. A veces pasa. No encontramos nada. Pues vale, mañana será otro día :D Un abrazo lluvioso!!!!

Elisa Alcántar dijo...

otro abrazo ALfonso :)

elchicodelmetro dijo...

Se nota que tienes un rico vocabulario, me encanta.
Un saludo, Elisa.

Elisa Alcántar dijo...

gracias María
las metáforas son mi agua

salutos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Equinoccios de desventura. Un abrazo. Carlos

Verónica Calvo dijo...

Luceros que menguan en la basura.
Y así, hacia ese testamento que será verso o tal vez solo gris cemento.

Besos, Elisa.