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sábado, 14 de abril de 2018

La sirena fue la culpable

Vergüenza
así la nombramos
así clasificamos  eso que a sabiendas del error
hacemos
vamos de menos a más  persiguiendo qué
y dejamos atrás la fuerza de la niñez

me quedé en revés
en este camino de saltimbancos
ya nada me sorprende

quise tocar la luna con el corazón
melocotón de besos y ambrosía
pero
la poesía  caducó  con el estrépito
la sirena  fue la culpable
todo rueda por la calle salpicada en infiernos parlantes

vergüenza adosada como lapa sobre la piel
cada vez que entonamos eso de civilizado cañón
y disparamos al centro de la vida.


Lichazul
del corazón y otras locuras



13 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Un día perderás también la vergüenza y entonces, volarás...

Besos.

Elisa Alcántar dijo...

besos Toro

Alfonso Saborido dijo...

Qué asco de hacer cosas mal a sabiendas, qué asco de dejar de ser niños, y que vergüenza de dejar de sentir vergüenza... nos creemos que las cosas malas son como son y no tienen remedio. En fin, echemosle la culpa a las sirenas... abrazos, me gustó, buen domingo!!!

Elisa Alcántar dijo...

abrazos Alfonso , buen domingo también para ti :)

Verónica Calvo dijo...

Y si a sabiendas del error lo hacemos, colaboramos a más vergüenza y a más horror en esos infiernos parlantes.
Y tanto que llevamos la vergüenza adosada como una lapa a la piel...

Besos, Elisa.

Elisa Alcántar dijo...

besos de sol Verónica :)

Rafa Hernández dijo...

A sabiendas de hacer las cosas mal, somo muchos los que volvemos a caer en el mismo error, y sino nos percatamos de ello, ya están las lenguas parlanchinas y callejeras para ponernos a caldo, aunque juremos corregir nuestros errores y defectos. Igual hasta la sirena tiene algo de culpa en todo el meollo, pero lo que queda claro es que tú poesía nunca caducará.

Abrazos gorditos Elisa, y muchas gracias por tu fiel presencia.

María Socorro Luis dijo...


Genial, Elisa. Solo eso.

Milbesos

Elisa Alcántar dijo...

muchas gracias Rafa y Soco
abrazos gorditos

Manuel Díaz dijo...

Sirenas que suenan.
Sirenas que nadasn.
Te dejo mi entrada con una sirena jubilada.
https://diariodeentrenador.blogspot.com.es/2018/04/la-hazana-de-karen-parte-2.html

Carmen Troncoso dijo...

Elisa la verguenza es un sentimiento que nos inmoviliza y solo queda rehacer el camino, me gusto lo de la sirena, un abrazo!

Elisa Alcántar dijo...

gracias Manuel
gracias Carmen, en ello te equivocas , lo que nos paraliza es la Comodidad
para qué cambiar ? si al final el planeta seguirá sin nosotros
por eso estamos como estamos

abrazos de luz

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Es la errancia de Edipo, ya sin ojos. Un abrazo. Carlos

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