domingo, 14 de agosto de 2016

Luna austral

Cómo le hago en estas horas de interminable silencio?
con las sombras y los ecos del pasado
no sé si voy o estoy en este mundo
hay días que se declaran batallas circulares
hay noches con  trincheras de sudoroso suelo
me voy acurrucando en el borde del labio
juntando las migajas de las muecas obradas
cuando las sábanas jugaban a ser poemas  compartidos
mentimos con el discurso oxidado
espantapájaros famélico y decolorado
es este ruido interno
viaje con viraje de exterminio
mil giros en la curva del desamparo
nací en el reverso del verso enamorado
erré voz y  color humano
...
hay cosas que no se suceden , que no se pasan
como esta solitud
como este oscuro latido
como este brumoso abrazo que visto
hay cosas que ya no mutan
como esta laguna de luna austral olvidada.

Lichazul
lo que oculta el cristal




10 comentarios:

Rosana Marti dijo...

Hay tantas cosas que no culminan, que se quedan inertes viendo pasar el tiempo, hasta que el tiempo las pone en su sitio.

Besos Eli, mi abrazo!!

Verónica Calvo dijo...

Hay cosas que no mutan, Elisa.
Errar, seguir y abrazar el vacío que acabará llenándose, en su momento, en otro tiempo y lugar.
Y mientras, seguir colgando del reverso del verso.

Un abrazo grande.

TORO SALVAJE dijo...

Me gusta es imagen del reverso.
Yo soy un gran reverso de todo.

Besos.

María Socorro Luis dijo...


...estamos en este mundo, o somos solamente un sueño?...

Hondo poema, como el pensamiento

Besosdelnorte

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

muchas gracias Verónica
la vida y las esquinas siempre nos delatan
abrazos

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

eres reverso y anverso del otro siempre
Todos lo somos!

besos

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

besote del sure Soco
gracias, a veces creo que somos la pesadilla de un otro

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

abrazos de sol Rosana
lo inerte al menos sirve para abono en esta tierra de peregrinos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Creo que no podíamos haberlo dicho mejor: llegan tiempos en que nada parece mutar, y ahí entra la angustia. UN abrazo. Carlos

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

mil gracias Carlos por todas tus huellas
abrazos