domingo, 10 de julio de 2016

Trigémino

Esta neuralgia se adueña , es  la reina
se divierte viendo a su esclava padecer
no le importa el clamor

Monumental agujero donde caigo
incesante agudeza que me traspasa
giros en la noche cerrada
ruido hondo en mi cabeza
arañas  tejen  en mi corazón sus tramas
ñampea mi alma entre los pulsos bizarros
auxilio que no llega todo sigue en mí
...
a veces quisiera hundirme en ella
y no volver y no despertar
a veces quisiera rendirme

Lichazul
entre giros y espasmos

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Vaya...
He buscado lo que es y uffffff
Ojalá algún día te deje en paz.

Besos y ánimo.

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

gracias Toro
besos

Ilduara dijo...

No quiero imaginar ese dolor. Ojalá amanezcas mañana para siempre sin dolor.

Gizela dijo...

Ayyyyy te puedo entender !! Tengo dos días a punta de calmantes por una jaqueca que ha decidido taladrarme el ojo. En lo que psa el efecto, vuelve a morder Ufffff
Pero me quito el sombrero Solo tú, puedes hacer una poesía de esto jajaja!!!!

Besossssss y que amanezcas mejor Y yo también!!!!

Alfonso Saborido dijo...

Yo padecí neuralgias cuando tenía quince años. Me dolía sólo una parte de la cabeza. Era horrible. Pero desaparecieron. Espero que no le ocurra a nadie más! Abrazos y alivio!

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El vacío a veces nos invade. ESa es la peor neuralgia. Duele vivir. Un beso. Carlos

joaquín galán dijo...

Siento mucho encontrarme con este doloroso poema tras un tiempo sin aparecer querida Elisa. Espero que sea solo cuestión de tiempo y desaparezcan los dolores aunque eso sí,rendirse jamás,tú eres un ser fuerte y sabrás hacerle frente,estoy seguro.

Un fuerte abrazo

anuar bolaños dijo...

arañas en el corazón, abejas en la cabeza, gusanos en las venas, tu silencio en mi sueño.

Julio dijo...

Me gusta esta nueva propuesta, Elisa; ¿pero eso significa que das por acabado tu otro cuaderno "Donde perderse"? Un abrazo desde España. Salud.

Elisa Alcántar Cereceda dijo...

muchas gracias a todos!!
ya ando mejor de mi trigémino
abrazos